Hay juegos que nacen de una idea brillante. Y luego está Gunstar Heroes, que nació de un “aquí no hay sitio para locos” por parte de Konami. Spoiler: Konami se equivocó. Y de qué manera.
Un grupo de desarrolladores de Konami tenía en la cabeza el run and gun definitivo: más rápido, más loco y más divertido que cualquier Contra. La respuesta de la empresa fue algo así como “no gracias”. Así que se marcharon, fundaron Treasure, y entregaron el que muchos consideran el mejor juego de acción de la Mega Drive. A la primera. Eso se llama entrar con estilo.
Ficha técnica
- Título: Gunstar Heroes
- Año: 1993
- Sistema: Mega Drive
- Desarrolladora: Treasure
- Distribuidora: Sega
- Género: Run and gun / Shooter
¿De qué va esto?
La familia Gunstar lleva generaciones protegiendo el planeta Gunstar 9. Todo iba bien hasta que el Coronel Red — con un look que es el M. Bison de Street Fighter II con otro nombre, y Treasure lo sabía perfectamente — decide secuestrar a Green, el hermano mayor de los gemelos protagonistas, y lavarle el cerebro para que consiga unas gemas capaces de destruir el mundo. Un plan de villano de manual, pero ejecutado con profesionalidad.
Tu misión, controlando a Red o Blue (sí, el héroe se llama Red y el villano también; Treasure no se complicaba mucho), es recuperar las gemas y rescatar a tu hermano. Y si puedes hacerlo en cooperativo con un amigo, mejor: porque lo que viene a continuación es pura fiesta.
El propio nacimiento del juego ya es una historia como para hacer una película. El equipo se fue de Konami en 1992 y Sega, como primera misión, les encargó McDonald’s Treasure Land Adventure. Un juego de McDonald’s. Cuando por fin les dieron luz verde para su proyecto original, los títulos de trabajo eran gloriosos: Lunatic Gunstar (rechazado por Sega América, que pensó que “lunático” daba mala imagen) y Blade Gunner (rechazado por derechos de autor de Blade Runner). Al final quedó Gunstar Heroes, que suena a empresa de comida rápida pero al menos no levanta demandas.
El juego en acción
Y por si hubiera algún despistado: al empezar puedes elegir entre disparar en movimiento o desde posición fija, dos modos que cambian por completo el tacto del juego. No es un gesto menor: Treasure puso en el menú de opciones una decisión editorial que la mayoría de juegos no se atreve ni a plantear.
Lo que eleva a Gunstar Heroes por encima de casi todo el género es su sistema de armas. Hay cuatro tipos básicos — Force (ametralladora), Lightning (láser), Chaser (disparo teledirigido) y Fire (lanzallamas) — y cada uno puede combinarse con otro en tiempo real. ¿Fire + Lightning? Una espada de fuego. ¿Chaser + Fire? Llamas teledirigidas que persiguen a los enemigos. En total, 16 combinaciones distintas, y cada una cambia tu estrategia por completo.
Pero no acaba ahí. Tus personajes tienen barra de vida (adiós al “un toque y a llorar” de otros run and gun), pueden deslizarse, atravesar plataformas hacia abajo, agarrarse al techo y, lo mejor de todo, agarrar a los enemigos y lanzarlos contra sus compañeros. Y en modo cooperativo, puedes agarrar a tu colega y usarlo como proyectil. Sí. Literalmente.
Los siete niveles pelean entre sí por ser el más memorable. Los cuatro primeros se pueden elegir en cualquier orden, al estilo Mega Man. Está el nivel de la mina a toda velocidad donde puedes cambiar la gravedad sobre la marcha. Está el nivel convertido en un juego de mesa con dados que decide tu suerte. Y en el séptimo, un boss rush con los jefes principales en versiones remasterizadas. Los jefes, además, son seres multi-articulados animados por código a 60fps, lo que les da una fluidez que a día de hoy sigue siendo una maravilla.

La dificultad: exigente pero justa. La curva es suave si sabes cuándo ponerte a cubierto y cuándo entrar en modo berserker. Morir duele poco porque el juego no castiga: solo te pide que aprendas dónde está cada enemigo. Y cada uno tiene patrones visibles y trucos explotables, como Curry and Rice o Melon Bread, dos mini-jefes con nombre de menú de restaurante que vagan por la pantalla bailando.
¿Cómo ha envejecido?
Tremendamente bien. Muchos juegos de 1993 han envejecido mal, pero Gunstar Heroes parece diseñado por alguien que sabía exactamente lo que estaba haciendo. Los sprites tienen un toque anime que distancia del look más “gritty” de Contra, y la paleta limitada de la Mega Drive nunca fue un problema para el diseñador de fondos Iuchi, que sacó colores de donde no había.

La banda sonora de Norio Hanzawa es otra de esas joyas infravaloradas: frenética, pegadiza y perfecta para lo que ocurre en pantalla. Que casi nadie hable de la música cuando se comenta el juego es injusto, pero comprensible: es difícil apreciar la sinfonía cuando estás sobreviviendo al caos. A día de hoy se puede jugar en Switch (Online), Mega Drive Mini, Steam, la 3DS (con modos extra) y prácticamente cualquier plataforma moderna. Si aún no has entrado, es porque no quieres.
Veredicto final

Gunstar Heroes no es solo el mejor debut de Treasure. Es uno de los mejores juegos de acción de los 16 bits, un catálogo de ideas que todavía se copian hoy, y una demostración de que a veces la mejor decisión es dejar que tus empleados se vayan. Su secuela de GBA llegó diez años después y pasó sin pena ni gloria, pero el original sigue siendo la referencia. Es el tipo de juego que hace que comprar una Mega Drive tenga sentido en 2026. Si Konami aprendió algo de esto, nunca lo ha admitido públicamente.
Puntuación: 9/10 — Imprescindible para cualquiera que haya tocado un mando. La cima del run and gun, con nombre que suena a empresa de comida rápida y calidad de restaurante de tres estrellas.